Lo que siento es simple: me produce un gran malestar la gente competitiva. Lamentablemente, estoy rodeada de personas así, ¿por qué? Me di cuenta que uno cambia en relación a sus amigos y a los amigos de sus amigos, aunque no debería ser así... Ojo, yo no hablo de la competición cotidiana, la justa y necesaria, hablo de la competición repetitiva hasta en lo más mínimo del día. Esa manía de querer tener o hacer, siempre, más que el otro.
Espero que se den cuenta, que cambien. La pasábamos bien...
jueves, 28 de octubre de 2010
lunes, 25 de octubre de 2010
Sóla en casa con Benito. ¡No puede pisar el pasto! Está revolcándose mientras yo tomo mi café con leche y sumrgo pepitos en él, lo mejor. Es muy bebé, se imaginan un copito blanco con patas? Lo amo. La alergia nuevamente se refugió en mi brazo, me pica mucho y no puedo rascarme (pero es inevitable). En la escuela hoy pusieron jabón y papel higienico en el baño, genial, pero no entiendo por qué me sorprende si eso tendría que ser algo común. Entonces me pregunto: ¿por qué no es algo cotidiano? (otra pepitos ahogada en mi café con leche) La respuesta es simple, ¡nadie valora nada! Hasta Juan Pablo Castel, en 'El Túnel' cuando mata a María se da cuenta que es la única persona a la que amó. ¿Entonces? Me mandaron un mail comentándome de esta 'noticia' pidiendo que por favor cuidemos de estos materiales in-dis-pen-sa-bles para la higiene, de lo contrario, los directivos (quienes nos los brindaron) los retirarán al ver que 'la secundaria' no cuida las cosas que se les da. Hace mucho calor. ¿Quién va a creer que en primavera haga esta tempreratura? Tengo que llamar a Benito cada dos segundos... BENITOOOOO! (no viene) Tuve que buscarlo. Ahora, a estudiar!
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